Ayer, en Can Massallera, no solo celebramos un cumpleaños. Celebramos una manera de hacer. Y lo hicimos más de 350 personas, reunidas para reconocer una historia colectiva construida desde la proximidad, la confianza y la fuerza de la gente.
La celebración de los 40 años de la Fundación Marianao reunió amigos y amigas de ayer y de hoy, voluntarias, trabajadoras, socias, patronato, alianzas, empresas y representantes institucionales. Todas ellas forman parte de un mismo hilo: el de un proyecto que nació cuando una comunidad decidió organizarse para cuidarse y construir futuro.
El acto se abrió con una apertura musical a cargo de la coral de la Fundación Marianao que ya marcó el tono del que vendría después: emoción compartida y memoria viva. A partir de aquí, la charla Súmate a la historia! puso palabras a una idea esencial, y es que Marianao no es solo una entidad, es el resultado de muchas decisiones colectivas presas a lo largo del tiempo.
La tabla de alianzas evidenció que este camino no se ha hecho en solitario. Administraciones, entidades sociales, empresas e instituciones han andado plegadas con Marianao, demostrando que la transformación social solo es posible cuando hay corresponsabilidad, confianza y compromiso a largo plazo.
Uno de los momentos más emocionantes de la tarde llegó con las voces de los testigos vinculados a la Fundación Marianao. Historias de vida que explican, desde la experiencia personal, que quiere decir sentirse acompañada, recuperar oportunidades y formar parte de una comunidad que no deja nadie atrás.
Los parlamentos institucionales sirvieron para reconocer la trayectoria de Marianao y su impacto en el territorio, poniendo en valor un modelo de atención integral y acción comunitaria construido desde bajo, con arraigo y capacidad de innovación.
La celebración acabó con un espacio de encuentro informal, un tiempo para reencontrarse, conversar y compartir. Un final sencillo y coherente con la esencia de Marianao: poner las personas en el centro.
Celebrar 40 años no es solo mirar atrás. Es constatar que Marianao es un proyecto vivo, necesario y con futuro. Un proyecto que continúa andando porque más de 350 personas —ayer, hoy y mañana— deciden sumarse. Gracias para hacer historia con nosotros!


