La Fundación Marianao ha participado en la investigación publicada recientemente por El Público sobre el uso de la herramienta RisCanvi en el sistema penitenciario catalán, utilizada por el sistema penitenciario catalán para evaluar el riesgo y el progreso de las personas tomadas. Esta participación reconoce la trayectoria de la Fundación en el acompañamiento de procesos de reinserción y en la construcción de itinerarios reales de retorno en la comunidad.
En el reportaje, se recoge también el testigo de Omar (nombre ficticio), una de las personas a quienes la Fundación acompaña, destacando como las herramientas de cálculo podan no captar la complejidad de trayectorias vitales llenas de vulnerabilidad, contextos sociales difíciles y procesos de cambio que necesitan tiempo y confianza.
Según la educadora y criminóloga de la Fundación Marianao, Anneris Álava, “la gran mayoría de personas internas en centros penitenciarios no tienen los recursos económicos suficientes para permitirse buenos abogados. Esto, sumado al peso que tiene RisCanvi, provoca que los internos vulnerables no puedan disfrutar de beneficios penitenciarios a pesar de reunir los requisitos”.
El RisCanvi asigna niveles de riesgo basados en 43 factores, entre los cuales hay antecedentes delictivos, tipos de delito, impulsividad, respuesta al tratamiento o conflictos dentro de la prisión. Pero como señala Mónica Pons, jurista de la Fundación, “durante varios momentos de su cadena permisiva, el RisCanvi de Omar no se ha actualizado cómo establece el protocolo. Los informes que le llegaban al juez reflejaban una situación que no era la que se encontraba realmente”.
Este uso algorítmico en sede judicial, más allá del control interno de los centros penitenciarios, es preocupante. Según Pons, “los resultados del RisCanvi condicionan casi siempre la postura del ministerio fiscal. Si sale un riesgo alto, a menudo se tumban permisos o progresiones de grado”. Álava añade: “Una persona que lleva muchos años cerrada tiene que encontrarse poco a poco con la sociedad. Si esto no pasa, la probabilidad de reincidir aumenta, especialmente en internos vulnerables con problemas de toxicomanía”.
Cada trayectoria es diferente y poner la persona en el centro del proceso es imprescindible. Por eso, la intervención tiene que ir más allá del asesoramiento: también se tiene que ofrecer apoyo en el ámbito laboral, educativo y social para garantizar que los itinerarios de reinserción sean realmente inclusivos y sostenibles. La reinserción no es solo una puntuación: es escuchar, acompañar y construir confianza. Solo así se pueden crear vínculos que permitan una nueva oportunidad real.
Desde la Fundación Marianao trabajamos para que los procesos de reinserción integren la realidad social de cada persona, reforzando la dimensión comunitaria y el acompañamiento humano como elementos esenciales para la transformación personal y social.



