Este diciembre, la Fundación Marianao ha abierto una nueva etapa incorporando la figura de las personas socias, un paso que llega en un momento especialmente significativo: la celebración de los 40 años de un proyecto nacido en Sant Boi de Llobregat a partir de un gesto vecinal valiendo y profundamente comunitario. Cuatro décadas después, Marianao continúa creciendo sin perder la esencia, reforzando los vínculos con la comunidad que hace posible el proyecto y apostando por una cultura de solidaridad compartida.

Varios medios de comunicación se han hecho eco del que representa Marianao hoy: una entidad viva, arraigada en el territorio, que acompaña personas a lo largo de sus trayectorias vitales y construye respuestas colectivas a los retos sociales.

Uno de los artículos destacados es el publicado en El Diario de la Educación, que ofrece una mirada reflexiva sobre los orígenes y la evolución de la Fundación Marianao. El texto recorre el camino que va desde la ocupación de un edificio abandonado en un barrio con carencias hasta la consolidación de un proyecto comunitario que hoy acompaña niños, jóvenes, familias, personas adultas y gente mayor. El artículo pone en valor la continuidad de aquel impulso transformador inicial, que todavía hoy se traduce en acción educativa, social y comunitaria.

También Social.cat ha dedicado un espacio de opinión a los 40 años de Marianao, destacando la fuerza de la comunidad como motor del proyecto. El artículo subraya como, a lo largo de cuatro décadas, Marianao ha sabido crecer desde la corresponsabilidad, la confianza y la implicación de muchas personas que, en diferentes momentos, han formado parte de esta historia compartida.

Por su parte, El Periódico ha puesto el foco en uno de los ámbitos clave de trabajo de la fundación: la salud mental. El reportaje destaca la importancia de un abordaje comunitario, integral y preventivo, que vaya más allá de la mirada exclusivamente terapéutica. A Marianao, la salud emocional se entiende como una responsabilidad colectiva, que se construye a través de espacios seguros, vínculos significativos y acompañamientos adaptados a las necesidades reales de las personas.

También ha tenido eco en Viure Sant Boi, el web del Ayuntamiento de Santo Boi, una entrevista con Daniel Osiàs, director de la Fundación Marianao, en que repasa tanto la trayectoria de la entidad en estos 40 años como los proyectos que se están gestando de cara al futuro. Osiàs destaca que Marianao quiere seguir siendo una entidad arraigada en el territorio y construida colectivamente, y comparte que una de las líneas de trabajo para el 2026 será el proyecto El Sarau, un nuevo espacio de relación, convivencia y bienestar para personas adultas que nace de la necesidad de combatir la soledad no deseada con actividades culturales, formativas y de ocio pensadas con y para la ciudadanía.

Según Osiàs, esta mirada comunitaria y participativa es esencial porque “cuando la comunidad se organiza, puede transformar la realidad”, recordando los orígenes de la entidad y poniendo el foco en la colaboración entre vecinas y vecinos para abordar retos sociales actuales como la salud mental, el aislamiento y el impulso de proyectos compartidos al servicio de toda la ciudad.

Este eco mediático también ha llegado a formatos audiovisuales, como el Jornal.cat, que ha dedicado un capítulo de su podcast al proyecto de la Fundación Marianao, con una conversación en profundidad con el director sobre el papel transformador de las comunidades. En esta entrevista, pose sobre la mesa una idea clave que travesía toda la trayectoria de Marianao: “Las entidades sociales no nos podemos quedar esperando que nos venga la gente. Si queremos un cambio realmente transformador, tenemos que ir donde se encuentra la gente”.

El capítulo reflexiona sobre la necesidad que los proyectos sociales generen conciencia crítica y participación activa, y no solo respondida asistencial. También se aborda el momento vital de muchos jóvenes, a los cuales a menudo se los dibuja un horizonte de desesperanza, y como esta mirada se puede revertir a través de proyectos comunitarios y de un periodismo que ponga el foco en las alternativas y las posibilidades reales de transformación.

Desde Marianao, el mensaje está claro: el éxito no es solo crecer, sino preguntarse si hay bastante iniciativas comunitarias arraigadas en el territorio capaces de generar cambio social profundo.que permite acercar todavía más la voz y el relato de Marianao a la ciudadanía, poniendo rostro a un proyecto que se explica mejor desde las personas que lo hacen posible.

El conjunto de estas miradas externas refuerza la idea que Marianao no es solo una entidad con trayectoria, sino una comunidad en movimiento. En el marco de los 40 años y con la puesta en marcha de la campaña de socias, este reconocimiento público acontece también una oportunidad para invitar más personas a sumarse, a formar parte de un proyecto colectivo que continúa escribiendo su historia desde el territorio y para el territorio.