La soledad no deseada también afecta adolescentes y jóvenes, especialmente en una etapa de la vida marcada por los cambios, la construcción de la identidad y las decisiones sobre el futuro. Para abordar esta realidad, la Fundación Marianao se ha sumado a las actividades de la Semana contra la Soledad No Deseada, impulsada por San Juan de Dios, con iniciativas que pongan en el centro la importancia de los vínculos y del acompañamiento.

El 20 de octubre, Xavier Moreno, coordinador de Acción Comunitaria, participó en la mesa redonda «Crecer acompañados. Iniciativas contra la soledad no deseada en la adolescencia», organizada por el programa Mentora de Equitat.org y moderada por la periodista Laura Tapiolas.

El encuentro reunió experiencias de prevención de la soledad entre adolescentes y jóvenes, con la participación de Montse Garcia, referente y voluntaria del programa Historias de Vida; Xavier Moreno, de la Fundación Marianao, y Laura Cardús, coordinadora del programa Mentora.

La conversación puso el foco en el papel de los vínculos, los referentes positivos y los espacios de pertenencia como factores de protección durante las transiciones educativas y vitales. Tener personas de confianza con quién compartir dudas, encontrar apoyo y sentirse parte de un grupo puede marcar una diferencia importante en el bienestar de los y las jóvenes.

Los datos también nos recuerdan la dimensión de este reto: según los datos recogidos por Equitat.org, el 25,5% de las personas jóvenes de entre 16 y 29 años dice sentirse sola. Una realidad que nos invita a continuar promoviendo espacios de acompañamiento y participación donde adolescentes y jóvenes puedan construir relaciones significativas.

Desde Marianao, esta mirada forma parte del trabajo que impulsamos con Esfera Jove y los proyectos de acompañamiento socioeducativo, que promueven oportunidades, vínculos y referentes positivos para que los y las jóvenes puedan desarrollar su proyecto vital.

La participación de Marianao en esta semana también tuvo una dimensión comunitaria con el café solidario organizado en Sant Boi por San Juan de Dios, un encuentro que sumó personas e iniciativas del territorio alrededor de la sensibilización sobre la soledad no deseada.

La Coral de Marianao participó con una actuación musical, mientras que el Col·lectiu Suma colaboró en la organización y formó parte del encuentro. Su implicación contribuyó a crear un espacio para compartir, participar y hacer visibles las iniciativas comunitarias que ayudan a fortalecer los vínculos.

Acciones como esta nos recuerdan que hacer frente a la soledad no deseada es una responsabilidad compartida. Crear oportunidades para encontrarnos, participar y establecer relaciones es una manera de construir comunidades más conectadas, donde todo el mundo pueda encontrar su lugar.

Continuamos trabajando en red porque adolescentes, jóvenes y personas de todas las edades puedan crecer, participar y vivir con más vínculos y oportunidades de apoyo.