Hubo un tiempo en que Mariano estaba convencido que acabar la ESO no era una opción para él. Las dificultades que había vivido durante su trayectoria educativa lo habían llevado a pensar que obtener este título era un objetivo inabarcable.

«Antes pensaba que sacarme la ESO era imposible», explica. «No confiaba mucho en mí mismo y pensaba que esto no era para mí.»

Durante este año, pero, ha recuperado las ganas de aprender y ha descubierto una manera diferente a vivir la educación: «Aquí venía con ganas de aprender. En el instituto iba con ganas que se acabara.»

Según explica, los talleres, el grupo y el acompañamiento de los educadores han sido claves para volver a sentirse motivado y capaz de avanzar. Conseguir la ESO ha sido mucho más que obtener un título. Ha significado recuperar la confianza en sus capacidades y abrirse a nuevas posibilidades. «Ahora veo posibles cosas que antes ni me imaginaba.» Por eso, Mariano ya piensa en el siguiente paso y tiene claro que quiere continuar formándose.

Su historia es un ejemplo de como una segunda oportunidad, sumada al acompañamiento y a la confianza, puede transformar la manera como una persona se ve a sí misma y el futuro que imagina.