La Fundación Marianao pone en marcha El Sarau, un nuevo proyecto comunitario en Sant Boi de Llobregat dirigido a personas adultas que quieren compartir, aprender y disfrutar en un espacio abierto, gratuito y participativo. La iniciativa arrancará el próximo 5 de mayo en las Casas Comunitarias de la Fundación Marianao.

En un contexto en que el ritmo del día a día a menudo dificulta encontrar espacios de relación y bienestar, El Sarau nace con la voluntad de generar oportunidades para reconectar con los otros y con un mismo, promoviendo la salud integral y la participación activa de la comunidad.

El proyecto ofrece un amplio abanico de actividades pensadas para estimular el bienestar físico, emocional y social. Los participantes podrán compartir ratos de conversación y café, participar en talleres y formaciones, disfrutar de actividades culturales y de ocio, o bien estimular la mente a través de propuestas como estimulación cognitiva o juegos de mesa. También se incluyen actividades como cocina, aguja de gancho, baile en línea, salidas culturales y otras muchas iniciativas que irán surgiendo a partir de las propuestas de la misma comunidad.

Uno de los elementos clave del Sarau es precisamente su carácter abierto y participativo: las actividades no solo están pensadas para la comunidad, sino que son la comunidad quién las propone y las hace crecer, reforzando así el vínculo entre las personas y el territorio.

Para participar, hay que hacer una inscripción previa de manera presencial entre el 20 y el 30 de abril, en horario de lunes, miércoles y viernes de 9 a 11 h, y martes y jueves de 17 a 19 h, en la calle de Miquel, 63-65 de Sant Boi de Llobregat. Una vez inscritas, las persones participantes podrán acceder en una área privada desde donde apuntarse a las diferentes actividades del programa según sus intereses.

Las personas interesadas pueden unirse en el canal de WhatsApp del proyecto, donde se compartirán todas las novedades y actividades.

El Sarau quiere ser mucho más que un espacio de ocio: es un proyecto para promover el bienestar, prevenir la soledad no deseada y fomentar la conexión social en la etapa adulta, poniendo las personas en el centro y creando espacios de vida comunitaria real.