El Sarau vivió el pasado 7 de octubre una sesión informativa multitudinaria en las Casas Comunitarias. Más de 160 personas se acercaron para conocer de primera mano la nueva propuesta de actividades para este curso, que empezará el 27 de octubre.
La respuesta superó con creces las expectativas del equipo. La previsión inicial era reunir entre 30 y 60 personas, pero desde primera hora de la tarde ya empezaron a llegar participantes y, a medida que se acercaba la hora de la sesión, el espacio se fue llenando. Se tuvieron que añadir sillas una detrás la otra hasta que se acabaron todas las disponibles.
Durante el encuentro, el equipo del Sarau presentó la programación de esta nueva etapa y explicó las diferentes actividades y propuestas que se pondrán en marcha a partir del 27 de octubre. La sesión duró unos 45 minutos y se cerró con un espacio de preguntas y conversación con las personas asistentes.
El interés no se quedó solo en la programación. También fueron muchas las personas que se interesaron para formar parte del Sarau, hacerse socias o buscar maneras de colaborar con el proyecto.
Para el equipo, el encuentro ha sido una muestra clara de las ganas que hay en el barrio de encontrarse, compartir y participar. Ahora, con esta acogida, empieza una nueva etapa del Sarau con mucha ilusión y también con el reto de dar respuesta a todo el interés despertado.
Las inscripciones, a partir del 13 de octubre
Las inscripciones a las actividades del Sarau se abrirán el 13 de octubre. Las actividades empezarán el 27 de octubre en las Casas Comunitarias.
Una nueva programación que llega con muchas ganas de reencontrarnos, conocernos y continuar haciendo crecer los vínculos alrededor del Sarau.
Quieres participar en El Sarau?
Para participar, solo hay que hacer una inscripción previa presencial en las Casas Comunitarias de Marianao (calle de Miquel, 63-65 de Sant Boi de Llobregat): Miércoles y viernes de 9 a 11 h; Martes y jueves de 17 a 19 h.
Una vez inscritas, las persones participantes pueden acceder en una área privada desde donde apuntarse a las diferentes actividades y talleres según sus intereses.
Además, también os podéis unir en el canal de WhatsApp de El Sarau, donde compartimos todas las novedades, actividades e información del proyecto.
En Marianao sabemos que muchas cosas empiezan cuando nos encontramos. Una conversación, una idea, una complicidad. Esta vez, os proponemos hacerlo alrededor de una mesa.
El restaurante Marimorena pone en marcha una propuesta de cenas de tapas que recupera el espíritu de la Tasca Marimorena de Ronda Sant Ramon. Una nueva carta pensada para disfrutar y compartir, con precios más asequibles. Y ha querido compartir este estreno con nosotros: convertirla en una cena solidaria a favor de la Fundación Marianao. Nos hace ilusión que un restaurante de la ciudad piense en Marianao para empezar esta nueva etapa.
Desde Marimorena y la Fundación Marianao os invitamos a venir el próximo 24 de octubre. Será una noche para comer bien, conversar y pasar un buen rato plegados, mientras contribuimos a los proyectos que impulsamos en la ciudad. El coste de la cena de tapas y bocadillos será de 25€ con una bebida incluida y el 50% del importe de cada ticket se destinará al nuestros proyectos sociales.
Nos gustaría compartir esta mesa con las personas que feudo posible Marianao cada día: participantes, voluntarias, socias, trabajadoras, entidades, amigos y amigas. Y también con quien todavía no nos conoce y tiene ganas de sumarse. La invitación es abierta a todo el mundo.
Venís con la pareja, con amigos, con la familia o con compañeros y compañeras. El 24 de octubre tenemos una buena excusa para encontrarnos!
Reservaos la fecha y comprad vuestro ticket:
Día y hora: 24 de octubre de 2026, a les 20.30 h.
Lugar: restaurant Marimorena, carretera de Santa Creu de Calafell, 73, primera planta, Sant Boi de Llobregat.
Precio: 25€ por persona (12,5 € para la Fundació Marianao)
Este inicio de curso, la Fundación Marianao pone en marcha diferentes propuestas pensadas para generar oportunidades, favorecer la participación y crear espacios de encuentro. Si estás buscando un espacio para compartir, formarte, conocer gente o dar un nuevo impulso en tu camino formativo y laboral, estas propuestas pueden ser para ti.
Orientación laboral: herramientas para avanzar en la investigación de trabajo
Ya hemos empezado un nuevo curso de orientación laboral, un espacio pensado para acompañar las personas en su investigación de trabajo y ayudarlas a identificar y potenciar sus capacidades.
Las sesiones se hacen de lunes a jueves y combinan diferentes ámbitos de trabajo. Los lunes y miércoles se trabaja el autoconocimiento en el ámbito laboral, el análisis del mercado de trabajo y otras herramientas para definir mejor el objetivo profesional. Los martes y jueves, las sesiones se centran en competencias digitales aplicadas en busca de trabajo: informática básica, herramientas como Canva para preparar el currículum y recursos para hacer autocandidaturas.
El objetivo es ofrecer un acompañamiento práctico y próximo que ayude cada persona a afrontar la investigación de trabajo con más herramientas, autonomía y confianza.
Para más información, se puede contactar con Lara Barquero o Carla Serrano, llamando al 936 303 062 o escribiendo a lbarquero@marianao.net o cserrano@marianao.net
Curso de catalán con Òmnium Cultural
Este octubre también empiezan los nuevos grupos de catalán de Òmnium Cultural, una propuesta para continuar mejorando las competencias lingüísticas y ganar confianza en el uso del catalán en el día a día.
Las sesiones se harán los martes por la tarde, de 17.15 a 18.15 h, y empezarán el6 de octubre.
Zagal es un espacio de ocio y socialización dirigido a personas de 18 a 30 años vinculadas en la red de salud mental. Un lugar para encontrarse, compartir intereses, participar en actividades y generar nuevos vínculos en uno en torno a confianza.
El espacio funciona los jueves por la tarde y/o los viernes por la mañana.
Para participar, se puede pedir una entrevista con Sara Pascual o Àlex Martínez, llamando al 936 303 062 o escribiendo a spascual@marianao.net o amartinez@marianao.net.
Punto de Partida: formación y nuevas oportunidades laborales
Punto de Partida es un curso formativo de 4-5 meses que combina formación, práctica y acompañamiento para acercar las personas participantes al mundo laboral.
En esta edición, la formación se centra en atención al cliente y recepción telefónica e incluye contenido teórico específico, sesiones prácticas en el aula, visitas a empresas, un espacio de prácticas y sesiones de vinculación con el equipo de Inserción Laboral de la Fundación.
Las sesiones se hacen los lunes, miércoles y viernes, de 9 a 13 h.
Uno de los requisitos indispensables para participar es estar vinculado/ada de alguna manera a Fundación Hospitalarias.
Para pedir una entrevista, hay que contactar con Rosa Masmitjà al 936 303 062 o escribir a rmasmitja@marianao.net.
Vente Pa’Ká: vuelve el ocio joven
Vente Pa’Ká (VPK) vuelve este curso con nuevas actividades y propuestas de ocio para jóvenes.
Las inscripciones se abren el 6 de octubre y las actividades empezarán el 23 de octubre.
Las inscripciones se pueden hacer a través de www.vpk.cat.
Podéis pedir más información al 644 15 93 04.
El Sarau: nuevas actividades y nuevos vínculos
El Sarau continúa ofreciendo un espacio comunitario para personas adultas, con actividades, talleres y propuestas pensadas para compartir intereses, conocer personas y dar vida en las Casas Comunitarias.
La presentación de los talleres será el 7 de octubre a las 17.30 h en las Casas Comunitarias, en la calle de Miquel, 63-65, de Sant Boi de Llobregat.
Las inscripciones abrirán el 13 de octubre.
Podéis pedir más información al 614 75 91 40 y también en el canal de Whatsapp del proyecto, donde puedes estar en el día de todas las novedades.
Aula Taller y PFI: plazas disponibles
También hay plazas disponibles en el Aula Taller y una vacante al PFIpara jóvenes que quieran continuar su formación y abrir nuevas oportunidades de futuro.
Espacio familiar El Caliu: familias con niños de 0 a 3 años
El Caliu es un espacio de juego y relación donde los niños pueden explorar y relacionarse entre ellos y con los adultos, y donde las familias pueden compartir su experiencia y sus aprendizajes en la educación y crianza de sus hijos e hijas.
Podéis preguntar más información a Rosa Masmitjà o Jordi Minguella al 936 303 062 o escribir a rmasmitja@marianao.net o a jminguella@marianao.net
¡Consulta cada propuesta y encuentra la que más encaje contigo!
Hace unos días, en el marco de la jornada «Reivindicamos la educación: dónde somos, de donde venimos y como nos recuperamos», organizada por Equitat.org, participamos en una conversación sobre el compromiso colectivo con la educación. Una de las preguntas centrales era como podemos tejer alianzas capaces de sostener una transformación educativa real.
La respuesta no es sencilla, pero parte de una convicción clara: la escuela tiene que estar en el centro, pero no puede estar sola.
Durante muchos años hemos pedido en la escuela que compense desigualdades que no se originen para sus adentros. La segregación, la diversidad creciente, las nuevas estructuras familiares y los retos de la sociedad digital, entre otros, han contribuido a transformar profundamente el modelo educativo. Todas estas complejidades entran cada día a las aulas, pero no se originan solo en la escuela ni pueden ser abordadas exclusivamente desde ella. El profesorado las acoge y da respuesta tanto como puede, pero no podemos pedir al sistema educativo que resuelva a solas retos que interpelen el conjunto de la sociedad.
El profesorado las acoge y da respuesta tanto como puede, pero no podemos esperar que el sistema educativo resuelva a solas problemas que afecten el conjunto de la sociedad.
Para avanzar hacia una educación realmente equitativa, tenemos que pasar de una escuela que intenta compensar las dificultades de su entorno a un entorno que también educa y compensa.
A veces no nos faltan recursos; nos falta mirar cincuenta metros más allá.
Mirar cincuenta metros más allá
Una situación vivida en un municipio ilustra bien esta necesidad. Una escuela se planteaba crear una biblioteca propia, con todo el esfuerzo económico y organizativo que comportaba, mientras que a solo cincuenta metros había una biblioteca municipal.
El ejemplo puede parecer anecdótico, pero revela una manera de funcionar demasiado habitual. A menudo, las escuelas, los servicios sociales, las equipaciones culturales, las entidades y los servicios de salud trabajan intensamente, pero lo hacen hacia adentro, desde lógicas sectoriales y con poca permeabilidad entre ellos.
A veces no nos faltan recursos; nos falta mirar cincuenta metros más allá.
Conectar una escuela con una biblioteca no consiste solo a compartir una equipación. Quiere decir reconocer que la biblioteca también es un agente educativo. Del mismo modo, lo son las familias, las entidades sociales, los clubes deportivos, los espacios culturales, los proyectos de ocio, los servicios municipales y las redes vecinales.
El territorio ya tiene una gran capacidad educativa. El reto es identificarla, reconocerla, conectarla y ponerla al servicio de las trayectorias de los niños y jóvenes.
Hacen falta equipos y profesionales con el encargo explícito de conectar actores, generar relaciones y acompañar procesos comunitarios.
La comunidad no se articula sola
Hablar de ecosistemas educativos comunitarios no es hablar simplemente de coordinación. Tampoco consiste a convocar reuniones puntuales o a acumular convenios entre organizaciones. Implica compartir diagnósticos, prioridades y responsabilidades. Y, sobre todo, construir confianza entre personas e instituciones que a menudo trabajan sobre una misma realidad sin conocerse bastante.
Esta articulación necesita una apuesta política y recursos concretos. Hay que reforzar la gobernanza educativa local, dotar los territorios de más capacidad para diagnosticar sus necesidades, establecer prioridades y construir respuestas adaptadas en cada realidad. También hacen falta equipos y profesionales con el encargo explícito de conectar actores, generar relaciones y acompañar procesos comunitarios.
La comunidad no se articula espontáneamente. Necesita tiempo, intencionalidad, gobernanza y recursos.
En este modelo, el tercer sector comunitario no puede ser considerado únicamente un operador que ejecuta actividades o presta servicios. Las entidades arraigadas en el territorio aportamos proximidad, conocimiento de las trayectorias personales, capacidad de generar confianza y una mirada integral sobre la vida de las personas. Somos, también, actores educativos.
Las oportunidades no se distribuyen automáticamente, y tampoco basta con que sean gratuitas.
Que una oportunidad exista no quiere decir que sea accesible
Construir un entorno educativo rico es imprescindible, pero no es suficiente. Una ciudad puede tener bibliotecas, actividades deportivas, escuelas de música, refuerzo educativo, teatro, espacios juveniles o propuestas de ocio y, a pesar de esto, dejar fuera muchos niños.
Las oportunidades no se distribuyen automáticamente. Tampoco basta con que sean gratuitas. puede haber barreras relacionadas con la información, el transporte, los horarios, las plazas disponibles o la confianza de las familias. Por eso hay que ir más allá de la oferta y garantizar el acceso efectivo.
Esto quiere decir detectar necesidades, orientar, conectar y acompañar. Quiere decir que una escuela que conoce su entorno pueda incorporarlo a la mirada educativa sobre cada niño. Quizás aquel niño necesita refuerzo escolar; aquella adolescente, un espacio deportivo donde recuperar confianza; otro joven, una actividad artística donde descubrir capacidades que encara nadie le ha reconocido.
Cuando las circunstancias de una familia no permiten este acompañamiento, la comunidad tiene que poder complementarlo. No para sustituir la familia, sino para asegurar que las condiciones de partida no determinen las oportunidades de futuro.
No basta con que la oportunidad exista. Tenemos que garantizar que cada niño llegue, esté acogido y se pueda vincular.
Las Escuelas de Nuevas Oportunidades son un buen ejemplo. Su modelo personalizado, integral, flexible y conectado con el entorno permite que muchos jóvenes que habían abandonado los estudios vuelvan a imaginar un futuro posible.
Más intensidad allá donde más se necesita
La equidad significa concentrar más apoyo allá donde las desigualdades son más profundas y en los momentos en que una trayectoria educativa corre más riesgo de romperse.
Esta mirada tiene que ser territorial: hay barrios y municipios que concentran más vulnerabilidad y disponen de menos oportunidades educativas. Pero también tiene que tener en cuenta las trayectorias personales. Las transiciones entre etapas, las ausencias reiteradas, la desvinculación emocional o las primeras experiencias de fracaso son momentos en que un acompañamiento adecuado puede cambiar un recorrido vital.
Las Escuelas de Nuevas Oportunidades son un buen ejemplo. Su modelo personalizado, integral, flexible y conectado con el entorno permite que muchos jóvenes que habían abandonado los estudios recuperen la confianza, reconstruyan su itinerario y vuelvan a imaginar un futuro posible.
Si esta conexión entre educación, acompañamiento y entorno funciona cuando una trayectoria ya se ha roto, tendríamos que ser capaces de incorporar los aprendizajes mucho antes que se rompa.
Hace cuarenta años que constatamos que ninguna institución transforma a solas una realidad compleja. Cuando compartimos una misión, las oportunidades se multiplican y los vínculos se hacen más fuertes.
Educar es una responsabilitat colectiva
La equidad educativa no dependerá solo del porcentaje del presupuesto que destinamos en educación. La inversión es imprescindible, pero también tenemos que decidir como, donde y en qué momentos la desplegamos.
Necesitamos construir entornos educativos potentes, garantizar que las oportunidades lleguen efectivamente a cada niño e intensificar los recursos en los territorios y en las trayectorias que más lo necesitan. Capacidad comunitaria, acceso efectivo y equidad tienen que formar parte de una misma política educativa.
Desde la Fundación Marianao hace cuarenta años que constatamos que ninguna institución transforma a solas una realidad compleja. Cuando escuelas, familias, administraciones, servicios públicos, entidades y comunidad comparten una misión, las oportunidades se multiplican y los vínculos se hacen más fuertes.
Poner la escuela en el centro no significa cargarla con toda la responsabilidad. Significa rodearla de una comunidad que también educa, acompaña y sostiene.
Porque educar es una tarea colectiva. Y porque solo una comunidad comprometida con todos sus niños puede garantizar una educación verdaderamente equitativa.
Si crees que educar es una responsabilidad colectiva, hazte socia y ayúdanos a continuar construyendo comunidad.
Una propuesta formativa de la Fundación Marianao para jóvenes que buscan una nueva oportunidad para continuar aprendiendo y avanzar en su camino formativo
En el Aula Taller de la Fundación Marianao todavía hay plazas disponibles. Es un espacio pensado para jóvenes que necesitan una propuesta formativa más práctica, próxima y adaptada en su momento.
El Aula Taller combina aprendizajes, actividades prácticas y acompañamiento educativo, con el objetivo de reforzar las competencias personales y formativas y ayudar cada joven a continuar construyendo su itinerario.
Si estás buscando una nueva oportunidad para continuar formándote, todavía estás a tiempo de ponerte.
Buscar trabajo es un proceso que requiere herramientas, conocimiento y confianza. Por eso, el nuevo curso de orientación laboral de la Fundación Marianao ofrece un acompañamiento práctico para ayudar cada persona a definir su objetivo profesional y avanzar en su investigación.
Las sesiones se hacen de lunes a jueves y combinan diferentes ámbitos de trabajo. Los lunes y miércoles se trabaja el autoconocimiento en el ámbito laboral, el análisis del mercado de trabajo y otras herramientas para definir mejor el objetivo profesional.
Los martes y jueves, las sesiones se centran en las competencias digitales aplicadas en busca de trabajo: informática básica, herramientas como Canva para preparar el currículum y recursos para hacer autocandidaturas.
El objetivo es que cada persona pueda afrontar la investigación de trabajo con más herramientas, autonomía y confianza, a partir de un acompañamiento próximo y adaptado a sus necesidades.
Crecer también es jugar, explorar, relacionarse y descubrir el mundo con otras personas. El Caliu es un espacio familiar de la Fundación Marianao donde los niños pueden jugar, experimentar y relacionarse entre ellos y con las personas adultas.
A la vez, es un espacio de encuentro para las familias, donde compartir experiencias, dudas y aprendizajes alrededor de la educación y la crianza de los hijos e hijas.
Una propuesta para vivir la crianza en compañía, generar vínculos y compartir este momento de crecimiento con otras familias.
Aprender una lengua también es una manera de conectar con el entorno, participar y sentirse parte de la comunidad. Por eso, este octubre vuelven a Marianao los grupos de catalán de Òmnium Cultural, una propuesta que da continuidad al recorrido iniciado con el proyecto Vínculos.
Las sesiones están pensadas para continuar avanzando en el aprendizaje del catalán y, sobre todo, para ganar confianza en la hora de utilizarlo en situaciones cotidianas.
Los nuevos grupos se encontrarán cada martes, de 17.15 a 18.15 h, y empezarán el 6 de octubre.
Inscripciones
Las inscripciones ya están abiertas y se pueden hacer a través del formulario de Òmnium Cultural.
Este septiembre ponemos en marcha «Vincula’t», un nuevo proyecto compartido con Fundación Hospitalarias que quiere facilitar que mujeres ingresadas en servicios de salud mental puedan empezar a construir vínculos con espacios y recursos de la comunidad.
Participarán entre ocho y diez mujeres de más de 55 años del Área de Recuperación y de Atención Intermedia de Fundación Hospitalarias. Durante los últimos meses de 2026 vendrán tres mañanas en la semana a Marianao, donde dispondrán de un espacio propio para encontrarse, participar en actividades y, sobre todo, descubrir qué les interesa y donde se sienten a gusto.
La propuesta nace de una realidad concreta: entre las personas atendidas por Fundación Hospitalarias hay mujeres que acumulan estancias medias o largas y que, en la hora de pensar en su proceso de recuperación, tienen pocas conexiones con espacios comunitarios fuera del entorno hospitalario. En algunos casos, recuperar esta red es especialmente difícil después de un tiempo prolongado de ingreso. «Vincula’t» quiere empezar precisamente aquí.
Primero, construir un espacio propio
El grupo participará en diferentes actividades a Marianao, pero la propuesta no parte de una programación cerrada. Las primeras sesiones servirán para conocer las participantes, escuchar qué les interesa y construir con ellas un espacio que sientan propio.
A partir de aquí, las actividades irán tomando forma según sus motivaciones. El objetivo no es solo compartir un rato o participar en un taller, sino que este primer vínculo con Marianao pueda abrir la puerta en otros espacios y relaciones fuera del entorno hospitalario.
Despacio, se podrá ir identificando qué recursos de Marianao o de la comunidad pueden encajar con cada una, respetando sus intereses, su ritmo y su autonomía.
Marianao quiere ser, en este primer momento, un espacio cercano y conocido desde donde empezar a recuperar confianza, ampliar vínculos y volver a participar en la vida comunitaria.
Del grupo en la comunidad
A medida que avance el proyecto, se trabajará porque las mujeres que lo quieran puedan ir conociendo otros proyectos de la Fundacicó Marianao, como el Col·lectiu Suma, un espacio de formación, participación y creación de vínculos entre mujeres adultas; el Punt Òmnia, que trabaja la inclusión digital y el acercamiento en las nuevas tecnologías; o El Sarau, un espacio comunitario para compartir, participar y crear vínculos. También se podrán explorar otros recursos de Santo Boi en función de los intereses de cada una.
Este paso será diferente para cada mujer. Dependerá de sus intereses, de su momento y de la autonomía que tenga para moverse por la comunidad. En algunos casos puede hacer falta un acompañamiento inicial; en otros, el mismo vínculo construido durante estos meses puede facilitar que la persona haga este paso de manera más autónoma.
La idea de fondo es no decidir por adelantado donde tiene que encajar cada una, sino abrir posibilidades para que puedan descubrir qué les interesa, encontrar espacios donde se sientan cómodos y decidir como quieren participar en la comunidad.
Recuperar también quiere decir volver a formar parte
Hace tiempo que a la Fundación Marianao trabajamos esta mirada sobre la salud mental. La atención clínica es imprescindible, pero la recuperación también pasa para tener relaciones, intereses, espacios cotidianos y lugares donde sentirse parte.
Salir del entorno hospitalario y participar en un espacio comunitario permite relacionarse desde un lugar diferente. Aquí no llegan solo como pacientes. Llegan como mujeres que pueden decidir qué quieren hacer, descubrir cosas nuevas, compartir intereses con otras personas y empezar a construir otros vínculos. Este cambio de contexto puede parecer pequeño, pero es profundo.
Por eso, uno de los indicadores más importantes de esta prueba será la continuidad: que las participantes encuentren motivos para volver, mantengan el vínculo con el espacio y, cuando sea posible, empiecen a hacer suyos otros recursos de la comunidad.
Fundación Marianao y Fundación Hospitalarias harán un seguimiento mensual de la experiencia para valorar como evoluciona el grupo y que genera esta participación. Como prueba piloto, estos primeros meses también servirán para aprender y explorar como dar continuidad al proyecto y desarrollar en el futuro una segunda fase con un acompañamiento más individualizado.
Una alianza que continúa abriendo puertas
«Vincula’t» es fruto de una propuesta que la Fundación Marianao y Fundación Hospitalarias empezaron a trabajar hace tres años y que este 2026 se ha podido poner en marcha con el apoyo del Departamento de Salud.
El proyecto se suma a una colaboración que ya se concreta en diferentes iniciativas. Con Pont Jove, jóvenes de la Unidad de Crisis de Adolescentes (UCA) salen del entorno hospitalario y participan en actividades comunitarias a Marianao. Punto de partida acompaña persones adultas en procesos de activación y de acercamiento a la inserción laboral. Y también trabajamos con jóvenes de la Unidad de Alta Complejidad de Adolescentes (UACA), generando espacios de participación y vinculación con la comunidad.
«Vincula’t» amplía ahora esta mirada a una realidad diferente: es la primera experiencia compartida pensada específicamente para mujeres de más de 55 años.
Proyectos diferentes, con personas y momentos vitales también diferentes, pero con un mismo punto de partida: entender que los procesos de recuperación no pasan solo dentro de los dispositivos de salud mental. También necesitan espacios cotidianos donde relacionarse, descubrir intereses, tomar decisiones y volver a sentirse parte de la comunidad.
El director de la Fundación Marianao, Daniel Osiàs, ha participado en la jornada «Reivindicamos la educación: dónde somos, de donde venimos y como nos recuperamos», organizada por Equitat.org, en una mesa redonda dedicada al compromiso colectivo con la educación. El encuentro, celebrado el 17 de septiembre, ha reunido representantes de diferentes ámbitos para reflexionar sobre los retos de la educación en Cataluña y las alianzas necesarias para avanzar hacia una educación más equitativa.
Desde Marianao, Osiàs puso el foco en la relación entre la escuela y su entorno y en la capacidad educativa que existe más allá de los centros. La idea central de su intervención fue clara: «Escuela en el centro, pero no sola: tenemos que pasar de una escuela que intenta compensar las dificultades de su entorno a un entorno que también educa y compensa.»
Esta mirada parte de una realidad: muchas de las dificultades que llegan a la escuela no se originan dentro del centro ni pueden ser abordadas solo desde el ámbito educativo. Por eso, hay que reforzar la conexión entre escuelas, familias, administración local, servicios sociales, salud, cultura, deporte, ocio y entidades comunitarias.
Durante su intervención, Osiàs también ha reivindicado el papel del tercer sector comunitario como actor educativo, destacando el valor de la proximidad, los vínculos, la confianza y la capacidad de acompañar las personas desde una mirada integral.
Otro de los ejes planteados fue la necesidad de garantizar que las oportunidades educativas existentes lleguen realmente a todos los niños y jóvenes. «No basta con que la oportunidad exista. Tenemos que garantizar que el niño llegue», señaló.
En este sentido, la propuesta de Marianao pasa para reforzar los ecosistemas educativos comunitarios, dar más capacidad en los territorios para identificar necesidades y construir respuestas compartidas, y garantizar un acompañamiento más intenso en aquellos territorios y momentos de la trayectoria educativa en que las desigualdades pueden tener más impacto.
La participación en esta jornada conecta directamente con una manera de entender la acción comunitaria que la Fundación Marianao desarrolla desde hace cuatro décadas: la educación es una responsabilidad compartida y el territorio también educa.
La Fundación Marianao pone en marcha un nuevo Coro Juvenil dirigido a jóvenes de entre 12 y 16 años, una propuesta para disfrutar de la música, cantar, moverse y compartir experiencias con otros jóvenes.
El coro nace con la voluntad de crear un espacio accesible y participativo donde cada joven pueda expresarse a través de la música, descubrir nuevas capacidades y formar parte de un grupo. No hay que tener experiencia previa: la actividad está pensada tanto para quien ya disfruta cantante como para quien simplemente tiene ganas de probar una actividad nueva.
Los encuentros se hacen cada miércoles a las 17 h en la Fundación Marianao y combinan el trabajo vocal con el movimiento y la preparación de diferentes piezas musicales.
Uno de los momentos más especiales del curso llegará con la participación del coro en dos grandes conciertos en el Palau de la Música Catalana, una oportunidad para que las jóvenes puedan compartir con el público todo aquello que hayan aprendido y vivido durante el curso.
Con esta nueva propuesta, Marianao continúa ampliando los espacios de participación juvenil y apostando por la música como una herramienta para crear vínculos, fomentar la expresión y disfrutar en comunidad.
Si quieres apuntarte, llena este formulario y nos pondremos en contacto contigo!La Fundación Marianao pone en marcha un nuevo Coro Juvenil dirigido a jóvenes de entre 12 y 16 años, una propuesta para disfrutar de la música, cantar, moverse y compartir experiencias con otros jóvenes.
El coro nace con la voluntad de crear un espacio accesible y participativo donde cada joven pueda expresarse a través de la música, descubrir nuevas capacidades y formar parte de un grupo. No hay que tener experiencia previa: la actividad está pensada tanto para quien ya disfruta cantante como para quien simplemente tiene ganas de probar una actividad nueva.
Los encuentros se hacen cada miércoles a las 17 h en la Fundación Marianao y combinan el trabajo vocal con el movimiento y la preparación de diferentes piezas musicales.
Uno de los momentos más especiales del curso llegará con la participación del coro en dos grandes conciertos en el Palau de la Música Catalana, una oportunidad para que las jóvenes puedan compartir con el público todo aquello que hayan aprendido y vivido durante el curso.
Con esta nueva propuesta, Marianao continúa ampliando los espacios de participación juvenil y apostando por la música como una herramienta para crear vínculos, fomentar la expresión y disfrutar en comunidad.
Si quieres apuntarte, llena este formulario y nos pondremos en contacto contigo!
La Fundación Marianao estreno un nuevo capítulo de «40 anys, mil històries», el podcast que conmemora las cuatro décadas de trayectoria de la entidad a través de las historias, experiencias y personas que han hecho posible este proyecto comunitario. En esta ocasión, el protagonista es el Proyecto David, una iniciativa que acompaña personas con problemas penales y penitenciarios, ofreciendo asesoramiento jurídico y apoyo social y personal para garantizar sus derechos y favorecer sus procesos de reinserción. A través de los testigos de profesionales y personas vinculadas al proyecto, el episodio permite conocer una realidad que a menudo queda escondida detrás de los procedimientos judiciales.
El acompañamiento del Proyecto David va más allá de la defensa jurídica. Escuchar, conocer la situación de cada persona y construir una relación de confianza son elementos fundamentales para poder ofrecer un apoyo integral y afrontar los procesos de reinserción con nuevas oportunidades.
El episodio también pone sobre la mesa las desigualdades en el acceso a la justicia y el estigma que a menudo acompaña las personas que han pasado por la prisión. En este contexto, el proyecto trabaja para que los derechos no queden condicionados por la situación personal o penitenciaria de cada persona.
A lo largo del capítulo, profesionales y personas vinculadas al Proyecto David comparten experiencias que ayudan a entender el valor de un acompañamiento basado en la proximidad, los vínculos y una mirada integral.
Con este nuevo episodio, «40 anys, mil històries» continúa recuperando las historias que forman parte de la trayectoria de Marianao y poniendo en valor proyectas que, desde diferentes ámbitos, trabajan para generar oportunidades y transformar realidades.
🎧 Ya puedes escuchar el nuevo capítulo y descubrir las historias que hay detrás del Proyecto David.
Si tú también crees que todo el mundo merece una segunda oportunidad y que un acompañamiento próximo puede cambiar una trayectoria de vida, ayúdanos a continuar haciéndolo posible. Hazte socia y forma parte de esta historia que todavía se está escribiendo.
La Fundación Marianao ha celebrado una jornada de cohesión con el objetivo de hacer una pausa en el día a día, compartir una experiencia diferente y reforzar los vínculos entre las personas que forman parte de la entidad.
La jornada, celebrada a La Granja, propuso diferentes retos y dinámicas de grupo que pusieron a prueba la confianza, la comunicación y la capacidad de trabajar conjuntamente. En una de las actividades, las participantes tenían que completar un laberinto con los ojos cerrados, confiando en las indicaciones de las compañeras. En otro de los retos, tenían que encontrar la manera de llegar de un lado al otro sin tocar el suelo.
Más allá de superar los retos, la jornada fue una oportunidad para pararse y mirarse desde otro lugar, más allá de las responsabilidades y los roles del día a día. Las diferentes actividades permitieron reflexionar sobre la manera de trabajar, identificar y expresar emociones y conocer mejor las personas con quienes se comparte el trabajo.
La jornada también puso en valor la importancia de cuidar los equipos y los vínculos que les sostienen. Porque trabajar en comunidad también quiere decir conocernos, escucharnos y encontrar espacios para hacer equipo.
La música puede ser mucho más que una forma de expresión artística. También puede acontecer un espacio para reflexionar, compartir vivencias y construir identidad. Esto es el que han experimentado los y las jóvenes de Aula Taller participando en el proyecto de hip hop desarrollado conjuntamente con el proyecto Palau Vincles.
El resultado de este proceso creativo es el videoclip Les Terres que m’habiten, una pieza que recoge las inquietudes, experiencias y miradas de los mismos jóvenes, convirtiéndolas en música e imágenes. Más allá del resultado final, el proyecto ha sido una oportunidad para que el alumnado descubriera el potencial de la creación artística como herramienta de participación, expresión y trabajo colectivo.
Durante las diferentes sesiones, las participantes han trabajado conjuntamente en la construcción de la letra, la interpretación y el proceso de grabación del videoclip, desarrollando habilidades comunicativas, creativas y de trabajo en equipo. El hip hop se ha convertido así en un lenguaje compartido desde el cual poder explicar quién son, qué les preocupa y qué son sus aspiraciones.
Esta iniciativa forma parte de la colaboración entre Aula Taller de la Fundación Marianao y el proyecto Palau Vincles, que apuesta por la música como una herramienta de transformación social y educativa, ofreciendo a los niños y jóvenes espacios donde crecer, crear y hacer sentir su voz.
Con la publicación de Les Terres que m’habiten, culmina un proceso que pose en valor el talento, la creatividad y la fuerza de las personas jóvenes cuando disponen de espacios donde expresarse libremente y construir proyectos compartidos.
🎧 Ya puedes verlo en el canal de YouTube del Palau de la Música Catalana.
Cuando pensamos en el verano, a menudo nos vienen en el ningún juegos, excursiones, piscina o noches de colonias. Pero, a la Fundación Marianao, el verano es también una oportunidad para aprender, ganar autonomía, crear nuevas amistades y vivir experiencias que dejan huella.
Durante estas semanas, niños y adolescentes han participado en el casal y las colonias de verano, compartiendo días llenos de actividades en la naturaleza, retos en equipo, momentos de convivencia y muchos ratos para descubrir, jugar y crecer plegados.
Más allá de las actividades, cada propuesta educativa está pensada para que los niños desarrollen habilidades personales y sociales, aprendan a convivir con los otros, refuercen la confianza en sí mismos y se sientan parte de un grupo. Porque el ocio también educa, y las experiencias compartidas se convierten en aprendizajes que perduran.
Las colonias, especialmente, representan una oportunidad única para que muchos niños vivan sus primeros días fuera de casa, descubran nuevos entornos naturales, asuman pequeñas responsabilidades cotidianas y construyan recuerdos que les acompañarán durante mucho de tiempo.
En la Fundación Marianao entendemos el ocio educativo como una herramienta para generar oportunidades y reducir desigualdades. Por eso trabajamos porque todos los niños y adolescentes puedan disfrutar de un verano enriquecedor, independientemente de su situación, gracias también al programa de becas que facilita el acceso a las actividades.
Esta semana ha llegado el final de una nueva edición del Curso de Dinamizadoras de Esfera Jove, una experiencia formativa y vivencial que ha permitido a un grupo de jóvenes adquirir herramientas para participar, dinamizar grupos e impulsar acciones con una mirada crítica y transformadora.
Durante el curso, las participantes han trabajado aspectos como la participación juvenil, la dinamización de grupos, el trabajo en equipo, la comunicación y el análisis crítico de la realidad. Pero la formación ha ido mucho más allá de la teoría: las jóvenes han puesto en práctica los aprendizajes preparando y dinamizando actividades entre ellas, en un proceso que ha reforzado la confianza, la cohesión del grupo y su papel como futuras dinamizadoras.
El recorrido ha culminado con unas colonias de cierre, un espacio de convivencia y reflexión donde las participantes han empezado a dar forma a una acción colectiva propia. El resultado de este proceso se ha presentado públicamente el viernes 10 de julio, en un acto abierto a familias, amistades y personas próximas.
La propuesta final nace de las reflexiones compartidas alrededor de diferentes situaciones de discriminación, desigualdad y vulnerabilidad presentes en la sociedad actual. A partir de este trabajo, las jóvenes han creado varias piezas audiovisuales que se han proyectado durante el acto. Después de cada video, los grupos han explicado al público qué les ha llevado a escoger aquella realidad y qué mensaje han querido transmitir.
“Este curso ha dejado claro que la mirada joven es necesaria: remueve, cuestiona y abre nuevas maneras de entender la realidad. Han convertido aquello que las mueve en una propuesta llena de sentido y de bastante colectiva”, destaca Claudia Cantero, técnica de participación juvenil en Esfera Jove.
Más allá de los contenidos trabajados, el Curso de Dinamizadoras ha sido un espacio para tomar la palabra, ganar confianza y descubrir el poder de la acción colectiva. Una experiencia que refuerza el papel de las jóvenes como agentes activas capaces de generar pensamiento crítico, crear vínculos e impulsar transformaciones sociales.
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