La música como herramienta para dar voz a los jóvenes

La música puede ser mucho más que una forma de expresión artística. También puede acontecer un espacio para reflexionar, compartir vivencias y construir identidad. Esto es el que han experimentado los y las jóvenes de Aula Taller participando en el proyecto de hip hop desarrollado conjuntamente con el proyecto Palau Vincles.

El resultado de este proceso creativo es el videoclip Les Terres que m’habiten, una pieza que recoge las inquietudes, experiencias y miradas de los mismos jóvenes, convirtiéndolas en música e imágenes. Más allá del resultado final, el proyecto ha sido una oportunidad para que el alumnado descubriera el potencial de la creación artística como herramienta de participación, expresión y trabajo colectivo.

Durante las diferentes sesiones, las participantes han trabajado conjuntamente en la construcción de la letra, la interpretación y el proceso de grabación del videoclip, desarrollando habilidades comunicativas, creativas y de trabajo en equipo. El hip hop se ha convertido así en un lenguaje compartido desde el cual poder explicar quién son, qué les preocupa y qué son sus aspiraciones.

Esta iniciativa forma parte de la colaboración entre Aula Taller de la Fundación Marianao y el proyecto Palau Vincles, que apuesta por la música como una herramienta de transformación social y educativa, ofreciendo a los niños y jóvenes espacios donde crecer, crear y hacer sentir su voz.

Con la publicación de Les Terres que m’habiten, culmina un proceso que pose en valor el talento, la creatividad y la fuerza de las personas jóvenes cuando disponen de espacios donde expresarse libremente y construir proyectos compartidos.

🎧 Ya puedes verlo en el canal de YouTube del Palau de la Música Catalana.

Un verano de naturaleza, aventuras y nuevos vínculos

Cuando pensamos en el verano, a menudo nos vienen en el ningún juegos, excursiones, piscina o noches de colonias. Pero, a la Fundación Marianao, el verano es también una oportunidad para aprender, ganar autonomía, crear nuevas amistades y vivir experiencias que dejan huella.

Durante estas semanas, niños y adolescentes han participado en el casal y las colonias de verano, compartiendo días llenos de actividades en la naturaleza, retos en equipo, momentos de convivencia y muchos ratos para descubrir, jugar y crecer plegados.

Más allá de las actividades, cada propuesta educativa está pensada para que los niños desarrollen habilidades personales y sociales, aprendan a convivir con los otros, refuercen la confianza en sí mismos y se sientan parte de un grupo. Porque el ocio también educa, y las experiencias compartidas se convierten en aprendizajes que perduran.

Las colonias, especialmente, representan una oportunidad única para que muchos niños vivan sus primeros días fuera de casa, descubran nuevos entornos naturales, asuman pequeñas responsabilidades cotidianas y construyan recuerdos que les acompañarán durante mucho de tiempo.

En la Fundación Marianao entendemos el ocio educativo como una herramienta para generar oportunidades y reducir desigualdades. Por eso trabajamos porque todos los niños y adolescentes puedan disfrutar de un verano enriquecedor, independientemente de su situación, gracias también al programa de becas que facilita el acceso a las actividades.

Las jóvenes cierran el Curso de Dinamizadoras con una acción colectiva para dar voz a las desigualdades

Esta semana ha llegado el final de una nueva edición del Curso de Dinamizadoras de Esfera Jove, una experiencia formativa y vivencial que ha permitido a un grupo de jóvenes adquirir herramientas para participar, dinamizar grupos e impulsar acciones con una mirada crítica y transformadora.

Durante el curso, las participantes han trabajado aspectos como la participación juvenil, la dinamización de grupos, el trabajo en equipo, la comunicación y el análisis crítico de la realidad. Pero la formación ha ido mucho más allá de la teoría: las jóvenes han puesto en práctica los aprendizajes preparando y dinamizando actividades entre ellas, en un proceso que ha reforzado la confianza, la cohesión del grupo y su papel como futuras dinamizadoras.

El recorrido ha culminado con unas colonias de cierre, un espacio de convivencia y reflexión donde las participantes han empezado a dar forma a una acción colectiva propia. El resultado de este proceso se ha presentado públicamente el viernes 10 de julio, en un acto abierto a familias, amistades y personas próximas.

La propuesta final nace de las reflexiones compartidas alrededor de diferentes situaciones de discriminación, desigualdad y vulnerabilidad presentes en la sociedad actual. A partir de este trabajo, las jóvenes han creado varias piezas audiovisuales que se han proyectado durante el acto. Después de cada video, los grupos han explicado al público qué les ha llevado a escoger aquella realidad y qué mensaje han querido transmitir.

“Este curso ha dejado claro que la mirada joven es necesaria: remueve, cuestiona y abre nuevas maneras de entender la realidad. Han convertido aquello que las mueve en una propuesta llena de sentido y de bastante colectiva”, destaca Claudia Cantero, técnica de participación juvenil en Esfera Jove.

Más allá de los contenidos trabajados, el Curso de Dinamizadoras ha sido un espacio para tomar la palabra, ganar confianza y descubrir el poder de la acción colectiva. Una experiencia que refuerza el papel de las jóvenes como agentes activas capaces de generar pensamiento crítico, crear vínculos e impulsar transformaciones sociales.

La Escuela de Nuevas Oportunidades, protagonista del nuevo capítulo del podcast «40 anys, mil històries»

La Fundación Marianao estrena un nuevo capítulo de «40 anys mil històries«, el podcast que conmemora las cuatro décadas de trayectoria de la entidad poniendo voz a las personas y proyectos que han formado parte. En esta ocasión, el protagonismo es para la Escuela de Nuevas Oportunidades, un proyecto que acompaña jóvenes que han vivido dificultades en su recorrido académico o personal para que puedan retomar los estudios, recuperar la confianza y construir su futuro.

A través de los testigos de jóvenes y profesionales, el episodio muestra que, antes de cualquier aprendizaje, hay que generar un espacio donde las personas se sientan escuchadas y valoradas. Los vínculos, la proximidad y el acompañamiento personalizado se convierten así en herramientas imprescindibles para volver a creer en un mismo.

«Cuando entré pensé: ostras, la diferencia entre un educador y un profesor.»

«Elena te escribe para preguntarte cómo estás. Me encanta cómo es.»

Estas son algunas de las frases que comparten los jóvenes participantes y que reflejan una idea común: en la Escuela de Nuevas Oportunidades no solo se trabaja la formación, sino también la confianza, la autoestima y las oportunidades.

El capítulo también mujer ve a las educadoras que, desde la proximidad y el compromiso, acompañan los jóvenes en un momento clave de sus vidas. Un acompañamiento que a menudo marca uno antes y uno después, y que hace posible que muchos de ellos retomen los estudios, accedan en el mundo laboral o descubran nuevos horizontes personales.

Con este nuevo episodio, 40 años, mil historias continúa poniendo en valor las personas que hacen posible la Fundación Marianao y demostrando que, cuando alguien cree en tú, las segundas oportunidades pueden cambiar una vida.

🎧 Ya puedes escuchar el nuevo capítulo y descubrir las historias que hay detrás de la Escuela de Nuevas Oportunidades.

El «Estiu Actiu» llena el verano de actividades y vínculos para las personas grandes del barrio

El verano también es un buen momento para mantenerse activo, descubrir nuevas aficiones y continuar haciendo comunidad. Con este objetivo, el programa Estiu Actiu vuelve a ofrecer un conjunto de actividades gratuitas dirigidas a personas mayores de 60 años, convirtiendo los meses de verano en una oportunidad para compartir experiencias, cuidar el bienestar y reforzar los vínculos entre vecinos y vecinas.

Durante estas semanas, las persones participantes están disfrutando de propuestas muy diversas, como por ejemplo un taller de radio, sesiones de cuerpo y mente, baile en línea y un taller de música. Actividades pensadas para estimular la creatividad, mantenerse físicamente y mentalmente activas y, sobre todo, continuar encontrando espacios donde relacionarse con otras personas.

Más allá de los talleres, Verano Activo pone el foco en aquello que pasa entre actividad y actividad: las conversaciones, las risas, las nuevas amistades y el sentimiento de pertenencia que se crea cuando las personas comparten tiempos e intereses. Cada encuentro se convierte en una oportunidad para aprender, cuidarse y sentirse parte de un grupo.

Una iniciativa comunitaria para combatir la soledad

Verano Activo forma parte del programa Marianao Té Cor, una iniciativa comunitaria impulsada conjuntamente por varias entidades del barrio para promover un barrio más inclusivo, cohesionado y saludable.

A través de este programa, se busca ofrecer espacios de participación que contribuyan a prevenir la soledad no deseada, favorecer las relaciones sociales y mejorar la calidad de vida de las personas grandes, también durante los meses de verano.

Con propuestas como esta, Marianao continúa apostando por una comunidad donde todas las personas, independientemente de la edad, puedan continuar aprendiendo, participando y construyendo vínculos a lo largo de toda la vida.

Colonias de verano: naturaleza, amistades y nuevas experiencias

La Fundación Marianao ya ha abierto las inscripciones para una nueva edición de las colonias de verano, una propuesta pensada para que niños y adolescentes vivan una semana llena de juego, convivencia y experiencias significativas fuera de casa, en un entorno educativo, seguro y acogedor.

Durante siete días, los participantes compartirán juegos, talleres, excursiones, actividades a la natura y momentos de convivencia que les permitirán hacer nuevas amistades, descubrir nuevos intereses y crecer en autonomía. Las colonias son también una oportunidad para salir de la rutina, reforzar vínculos y disfrutar del verano de una manera diferente, compartiendo experiencias con otros niños y jóvenes.

La propuesta se dirige a niños de I3 a 6.º de primaria y adolescentes de ESO. Las colonias infantiles se harán del 21 al 27 de julio a Can Ton Xic, en Tavèrnoles, y las de adolescentes, en las mismas fechas, al Ramió, en Fogars de la Selva.

Las colonias tienen un precio de 250 € tanto para niños como para adolescentes, e incluyen transporte, alojamiento, dietas y todas las actividades. En el caso de los niños, también hay la opción de un pack combinado de casal + colonias, con precios reducidos para hermanos y hermanas.

Las inscripciones permanecerán abiertas hasta el 15 de julio a las 11 h o hasta agotar las plazas disponibles. Para más información llámanos al 93 630 30 62 o escríbenos a hola@marianao.org.





¡Ya es aquí la Memoria 2025!

La Memoria 2025 es mucho más que un resumen del año. Es una edición especial que celebra los 40 años de un proyecto colectivo construido gracias al compromiso de miles de personas. Descubre los proyectos, las historias y el impacto que, plegadas, hemos hecho posible.

Leer más publicaciones en Calaméo

«Antes pensaba que sacarme la ESO era imposible»

Hubo un tiempo en que Mariano estaba convencido que acabar la ESO no era una opción para él. Las dificultades que había vivido durante su trayectoria educativa lo habían llevado a pensar que obtener este título era un objetivo inabarcable.

«Antes pensaba que sacarme la ESO era imposible», explica. «No confiaba mucho en mí mismo y pensaba que esto no era para mí.»

Durante este año, pero, ha recuperado las ganas de aprender y ha descubierto una manera diferente a vivir la educación: «Aquí venía con ganas de aprender. En el instituto iba con ganas que se acabara.»

Según explica, los talleres, el grupo y el acompañamiento de los educadores han sido claves para volver a sentirse motivado y capaz de avanzar. Conseguir la ESO ha sido mucho más que obtener un título. Ha significado recuperar la confianza en sus capacidades y abrirse a nuevas posibilidades. «Ahora veo posibles cosas que antes ni me imaginaba.» Por eso, Mariano ya piensa en el siguiente paso y tiene claro que quiere continuar formándose.

Su historia es un ejemplo de como una segunda oportunidad, sumada al acompañamiento y a la confianza, puede transformar la manera como una persona se ve a sí misma y el futuro que imagina.

La adolescencia necesita tribu

El verano acostumbra a asociarse a vacaciones, tiempo libre y desconexión. Pero para muchos adolescentes también es un periodo en que desaparecen temporalmente algunos de los espacios que estructuran su vida cotidiana: el instituto, las rutinas, los grupos de referencia o la presencia constante de adultos que les acompañan.

Es precisamente en esta etapa de transición entre la infancia y la vida adulta cuando los vínculos adquieren una importancia especial. Los adolescentes necesitan espacios donde sentirse reconocidos, donde poder experimentar, equivocarse, descubrir quién son y encontrar su lugar. En definitiva, necesitan sentir que forman parte de algo.

Por eso el ocio educativo es mucho más que una manera de ocupar el tiempo durante las vacaciones. Es un espacio de crecimiento personal, de bienestar emocional y de construcción de comunidad.


El valor del ocio educativo no se encuentra tanto en las actividades en sí mismas como en la capacidad de generar vínculos significativos.



Lo que deja huella no son las actividades

Cuando pensamos en casales, colonias o actividades de verano, es fácil fijarnos en el programa: excursiones, juegos, talleres o salidas. Pero aquello que realmente transforma acostumbra a ser mucho menos visible.

Los adolescentes recuerdan las amistades que hicieron, las conversaciones que tuvieron, los retos compartidos, las personas que les acompañaron y la sensación de formar parte de un grupo. Recuerdan como se sintieron.

Por eso, el valor del ocio educativo no se encuentra tanto en las actividades en sí mismas como en la capacidad de generar vínculos significativos. Vínculos entre iguales, pero también con adultos de referencia que ofrecen confianza, escucha y acompañamiento.

A Marianao hace años que observamos una realidad muy sencilla: los adolescentes se vinculan en los espacios donde se sienten reconocidos. Y cuando este vínculo existe, aparecen nuevas oportunidades para crecer, participar y construir proyectos de futuro.


También es importante la diversidad. Los espacios comunitarios permiten que adolescentes con realidades muy diferentes compartan experiencias, se conozcan y aprendan a convivir.


Cuando el ocio forma parte de una comunidad

No todos los espacios de ocio tienen el mismo impacto. La diferencia a menudo no es el que se hace, sino desde donde se hace.

A Marianao no entendemos el ocio como una actividad aislada ni como un paréntesis de verano. Forma parte de un proyecto educativo y comunitario más amplio que acompaña niños, adolescentes y familias a lo largo de todo el año.

Esto hace que las colonias, los casales o las actividades de verano no sean experiencias desconectadas del resto de la vida de los jóvenes, sino una pieza más de un proceso educativo continuado. Los vínculos no se construyen en una semana ni desaparecen en septiembre. Forman parte de una historia compartida.

También es importante la diversidad. Los espacios comunitarios permiten que adolescentes con realidades muy diferentes compartan experiencias, se conozcan y aprendan a convivir. Esta mezcla es una de las grandes fortalezas de la vida comunitaria y una escuela de ciudadanía difícil de reproducir en otros contextos.

Y cuando todo esto pasa en entornos naturales, lejos de las pantallas y de los ritmos acelerados del día a día, las oportunidades se multiplican. La natura ofrece espacios para la autonomía, la convivencia, el descubrimiento y la conexión con un mismo y con los otros.

El ocio educativo es una herramienta poderosa para construir comunidad, bienestar y oportunidades de futuro.



Más que unas colonias

Cada verano, a Marianao, centenares de niños y adolescentes participan en actividades, casales y colonias. Pero el más importante no es el número de actividades ni los días que duran.

El más importante es aquello que queda después.

La confianza que ha crecido. Las amistades que han nacido. Las habilidades que se han desarrollado. La sensación de pertenencia. Los recuerdos que continuarán acompañándolos años más tarde.

Porque las colonias duran unos días. Pero los vínculos, las experiencias y los aprendizajes que nacen pueden durar toda una vida.

Y es precisamente aquí donde el ocio educativo muestra todo su potencial: no como un simple entretenimiento de verano, sino como una herramienta poderosa para construir comunidad, bienestar y oportunidades de futuro.

Si crees en el impacto del ocio educativo, súmate y ayúdanos a construir vínculos que hacen posible el cambio: hazte soci/a

Niños y jóvenes de Marianao protagonizan el final de curso de Palau Vincles en el Palau de la Música

El pasado 3 de junio, niños y jóvenes de la Fundación Marianao participaron en el Palau Vincles Fest, la gran fiesta de final de curso del proyecto Palau Vincles celebrada en el Palau de la Música Catalana.

La jornada reunió más de 700 niños y jóvenes de corazones y proyectos artísticos de todo Cataluña en una celebración de la música, la danza y la creatividad colectiva. Entre ellos, había los niños de 8 y 9 años del Casal Infantil de Marianao, que este curso han participado por segundo año consecutivo en el proyecto Palau Vincles.

A lo largo del año, los niños han asistido semanalmente a sesiones de canto coral y danza, una experiencia que les permite desarrollar habilidades artísticas, emocionales y sociales a través de la música. El festival fue la oportunidad de compartir todo este trabajo encima de un escenario tan especial como el Palau de la Música.

Para muchos de ellos, y también para sus familias, actuar en este espacio emblemático es una experiencia difícil de olvidar. No solo porque suben a uno de los escenarios culturales más importantes del país, sino porque lo hacen como protagonistas. Para muchas familias, es también una oportunidad de acceder a una equipación cultural que a menudo sienten lejano y vivirlo desde un lugar privilegiado: viendo sus hijos e hijas formar parte.

Los jóvenes del Aula Taller estrenan una creación propia

La participación de Marianao en el Palau Vincles Fest fue más allá del proyecto coral. Este año, los jóvenes del Aula Taller también fueron protagonistas de la jornada presentando «Las tierras que me habitan», una canción y un videoclip creados durante este curso en el marco del proyecto.

La pieza es el resultado de un proceso creativo colectivo que ha permitido a los jóvenes expresar inquietudes, emociones y experiencias propias a través de la música y el lenguaje audiovisual. El videoclip se publicará próximamente.

Su participación al festival es una muestra más de como la cultura se puede convertir en una herramienta para potenciar el talento, la creatividad y la participación activa de los jóvenes.

Cultura que abre oportunidades

Desde que se incorporó en Palau Vincles el curso 2024-2025, la Fundación Marianao ha apostado por este proyecto como una oportunidad para que niños y jóvenes accedan a experiencias culturales de calidad, desarrollen nuevas habilidades y amplíen sus horizontes.

Más allá del aprendizaje musical, iniciativas como esta contribuyen a reforzar la autoestima, el sentimiento de pertenencia y la igualdad de oportunidades.

Porque cuando la cultura se vive en primera persona, deja de ser solo un espectáculo para convertirse en una experiencia que transforma.

Fotografía de Mario Wurzburger.

El proyecto (Re)voltes de Òmnium Cultural hace parada en las Casas Comunitarias para celebrar la lengua, la cultura y los vínculos

Este sábado, las Casas Comunitarias de la Fundación Marianao se llenaron de música, conversaciones y vida comunitaria con motivo de la conclusión de una nueva edición del proyecto (Re)vueltas, una iniciativa impulsada por Òmnium Cultural que invita a descubrir pueblos y barrios a través de sus historias, la memoria colectiva y las personas que les han transformado.

La jornada, organizada por Òmnium Cultural Baix Llobregat la Marina con la colaboración de la Fundación Marianao y La Rutlla – Centro de Estudios Santboians, propuso una paseada por el núcleo histórico de Santo Boi que permitió conocer mejor los orígenes, el patrimonio y las historias populares de la ciudad.

El recorrido finalizó en las Casas Comunitarias de la Fundación Marianao, donde decenas de participantes se reunieron para compartir una matinal que combinó cultura, lengua y comunidad.

Una celebración de los vínculos construidos a lo largo del curso

El encuentro también sirvió para celebrar el final de curso del proyecto Vínculos, una iniciativa de Òmnium Cultural que promueve el aprendizaje y la práctica del catalán a través de grupos de conversación y relación comunitaria.

Durante este curso, los dos grupos de Vínculos de Marianao —uno de jóvenes y uno de personas adultas— han compartido semanalmente espacios de conversación en catalán que han ido mucho más allá de la lengua. Los encuentros han permitido crear nuevos vínculos, ampliar redes de relación y reforzar el sentimiento de pertenencia en la comunidad.

El acto de conclusión fue también un reconocimiento a todas las persones participantes y voluntarias que han hecho posible este espacio a lo largo del año, así como a la colaboración entre Òmnium Cultural Baix Llobregat la Marina y la Fundación Marianao, que comparten la voluntad de promover la lengua catalana como herramienta de encuentro, participación y construcción comunitaria.

La música como expresión de comunidad

La celebración continuó con las actuaciones de la Coral de Marianao, la Banda Sinfónica Comunitaria Vilaboi y el grupo de flabiolaires de Corbera de Llobregat, que llenaron las Casas Comunitarias de música y cultura popular. Tres propuestas muy diferentes que comparten una misma idea: la cultura como espacio de encuentro, participación y construcción comunitaria.

Sus actuaciones pusieron la banda sonora a una jornada marcada por la participación y el buen ambiente, convirtiendo las Casas Comunitarias en un espacio de encuentro abierto a personas de procedencias, edades y trayectorias diversas.

La gran participación y el ambiente vivido durante toda la jornada evidenciaron el valor de iniciativas que, como (Re)vueltas o Vínculos, apuestan por el conocimiento mutuo, la lengua, la cultura y la memoria compartida como herramientas para reforzar la cohesión social.

Porque la comunidad también se construye andando plegados, compartiendo historias, cantante en una misma lengua y creando nuevos vínculos entre personas que hacen del barrio un lugar más vive, acogedor y conectado.

El MNAO Fest convierte Marianao en un espacio de encuentro, participación y protagonismo juvenil

El 6 de junio la plaza Teresa Valls i Diví se llenó de música, deporte, creatividad y participación con la celebración del MNAO Fest, un festival impulsado por jóvenes del barrio a través del proceso de Participación Juvenil en Educación Secundaria (PIES).

La propuesta nació a raíz de una necesidad detectada por los mismos jóvenes: la carencia de espacios pensados específicamente para ellos y ellas dentro de las fiestas de barrio. Ante esta realidad, decidieron pasar a la acción e imaginar una actividad que les permitiera ser protagonistas, participar activamente en la vida comunitaria y generar un espacio de encuentro para la juventud de Marianao.

El festival se celebró entre las 19 h y las 23 h y transformó la plaza en un espacio abierto, gratuito y accesible, donde decenas de jóvenes pudieron compartir una tarde llena de actividades. El MNAO Fest también tuvo una clara vocación comunitaria, fomentando la convivencia, la participación y el uso positivo del espacio público.

“Con el MNAO Fest queríamos crear un espacio abierto y seguro donde los y las jóvenes pudieran encontrarse, participar y disfrutar de actividades gratuitas, pero también sentirse parte activa del barrio. Para nosotros era importando que fuera una propuesta de ocio, pero también de comunidad, convivencia y sensibilización”, explica Claudia Cantero, técnica de Esfera Joven. 

Durante toda la jornada se organizaron propuestas muy diversas para llegar a intereses diferentes. La música tuvo un papel destacado con una sesión de DJ organizada por las mismas jóvenes, pero también hubo torneos de tenis mesa, voleibol y mini fútbol, talleres de personalización de bolsas tote y chapas, un photocall, una playlist compartida, espacios de merxandatge y el Tropical Bar.

El festival también incorporó una dimensión educativa y de sensibilización. A través de diferentes dinámicas participativas, preguntas, juegos musicales y retos vinculados al deporte y la concienciación, se generó un espacio de reflexión adaptado a los intereses de los y las jóvenes e integrado de manera natural dentro del contexto festivo.

Una de las claves del éxito del MNAO Fest fue la implicación de los mismos jóvenes en la organización y la dinamización de las actividades. Varios proyectos juveniles de la Fundación Marianao sumaron esfuerzos para hacer posible la iniciativa. Las participantes de la PES gestionaron el Tropical Bar, mientras que jóvenes vinculados al Vente Pa’ Ká (VPK) asumieron responsabilidades en los talleres, las actividades deportivas, el punto de sensibilización, el merchandising y la dinamización general, conjuntamente con Esfera Joven, quien lideraba la iniciativa.

El MNAO Fest demuestra el potencial de la participación juvenil cuando las personas jóvenes disponen de espacios reales para proponer, decidir y liderar iniciativas. Una experiencia que ha convertido una necesidad detectada en el barrio en una propuesta comunitaria viva, construida por los mismos jóvenes y para los jóvenes.

Casal y colonias de verano 2026

Ya tenemos a punto una nueva edición de las actividades de verano de la Fundación Marianao para que niños y adolescentes puedan disfrutar de las vacaciones en un entorno educativo, seguro y lleno de experiencias significativas.

Durante el verano organizamos casal de verano y colonias con actividades lúdicas, deportivas, salidas, juegos y propuestas pensadas para fomentar la convivencia, el trabajo en equipo y el descubrimiento de nuevos intereses. Un espacio donde niños y jóvenes pueden hacer nuevas amistades, vivir experiencias enriquecedoras y crecer en un ambiente educativo y participativo.

Las actividades se dirigen a niños de I3 a 6.º de primaria y a adolescentes de ESO.

El programa incluye:

Las actividades son abiertas prioritariamente a familias socias de la AFA de la Escuela Vicente Ferrer y/o participantes del Casal Infantil y Juvenil de la Fundación Marianao. Si quedan plazas disponibles, las inscripciones se abrirán también a otras familias.

En este dosier encontrarás toda la información práctica: semanas de actividad, horarios, precios, colonias, programa de becas y calendario de inscripción.

Un nuevo oasis de lectura para despertar el gusto por los libros

La Fundación Marianao ha estrenado un nuevo rincón de lectura en la sala de 8 y 9 años del Casal Infantil, un espacio acogedor, confortable y pensado para que los niños puedan disfrutar de los libros en un ambiente tranquilo y agradable.

Este nuevo espacio complementa el trabajo educativo que se hace diariamente con los niños para fomentar el hábito lector y despertar el interés por la lectura. A pesar de estar ubicado en la sala de 8 y 9 años, será un recurso compartido del cual podrán disfrutar los niños y niñas de todo el Casal Infantil.

La creación de este pequeño oasis de lectura ha estado posible gracias a la colaboración de una empresa que ha financiado íntegramente tanto la equipación del espacio como la compra de los libros. Pero su implicación ha ido mucho más allá del apoyo económico.

Un grupo de personas trabajadoras de la empresa se desplazó hasta Marianao para participar en la instalación del espacio, ayudante a montar el mobiliario, organizar los materiales y dar forma a este nuevo rincón de lectura. Una experiencia compartida que ha permitido transformar una idea en una realidad que disfrutarán centenares de niños.

Esta acción forma parte de la nueva línea de colaboración con empresas que impulsamos desde el Área de Alianzas y Comunicación, a través de la cual promovemos proyectos de voluntariado corporativo que contribuyen a mejorar nuestros espacios, reforzar los proyectos educativos y generar nuevas oportunidades para las personas que acompañamos.

Se trata de un buen ejemplo de como las alianzas pueden ir más allá de las aportaciones económicas y convertirse en experiencias de participación directa, donde empresas y personas trabajadoras se implican activamente en la transformación social del territorio.

La creación de este nuevo espacio también ha contado con la complicidad de diferentes personas y proyectos de la casa. Una mención especial para el grupo de costura, que ha confeccionado los bajos de las cortinas y ha contribuido a hacer de este rincón un espacio todavía más cálido y acogedor.

Gracias a todas las personas que lo habéis hecho posible.

Tu empresa también quiere impulsar una acción de voluntariado corporativo como esta? Puedes escribirnos a aliances@marianao.org y descubriremos juntos como generar nuevas oportunidades para la comunidad.

«No era solo ir a un taller y marchar; era sentir que podías formar parte de algo más grande»

La Lydia llegó al Vente Pa’ Ká durante la adolescencia, en una etapa llena de cambios, preguntas y descubrimientos. El que inicialmente tenía que ser un espacio donde participar en actividades juveniles se acabó convirtiendo en una experiencia que marcaría su recorrido personal.

«Al principio iba para hacer actividades, pero enseguida vi que allá también podía implicarme, proponer ideas y formar parte de los proyectos que se hacían», recuerda.

A diferencia otros espacios, lo Abanico Pan’ Ká le ofreció la oportunidad de participar activamente en la vida del proyecto. Con los años, fue asumiendo diferentes responsabilidades y pasó por casi todos los roles posibles: participando, voluntaria, dinamizadora y tallerista.

«No era solo ir a un taller y marchar; era sentir que podías formar parte de algo más grande.»

Aquella experiencia fue mucho más allá del ocio o del tiempo libre. Fue un espacio donde construyó amistades, descubrió nuevas maneras de participar en la comunidad y empezó a imaginar un futuro profesional vinculado al trabajo con las personas.

De hecho, aquella semilla continúa dando frutos hoy en día. Actualmente estudia pedagogía, realiza las prácticas a Marianao Tiene Corazón y mantiene el vínculo con la Fundación, colaborando siempre que tiene la oportunidad.

Mirando atrás, la Lydia tiene claro qué es el que más valora de su paso por Marianao: haber encontrado un espacio donde las personas jóvenes pueden ser protagonistas, tomar decisiones y sentir que su voz cuenta.

Para ella, participar no era solo estar presente, sino formar parte de un proyecto colectivo que la ayudó a crecer y a descubrir nuevas capacidades.

Su historia es un ejemplo del potencial transformador que tienen los espacios de participación juvenil cuando se construyen desde la confianza, la responsabilidad y el protagonismo de las personas jóvenes. Experiencias que dejan huella y que continúan acompañándolas mucho tiempo después.

«El Casal Infantil fue como una segunda casa para mí»

Cuando Shaila habla de su infancia, hay un lugar que aparece enseguida en sus recuerdos: el Casal Infantil de la Fundación Marianao. llegó con solo 4 años, junto con sus hermanos, y durante años formó parte del día a día de un espacio que, asegura, ha dejado una impronta profunda en su vida.

«Para mí, Marianao fue como una segunda casa. Era aquel lugar donde pasaba todas las tardes, donde ibas sin pensártelo y siempre te lo pasabas bien», recuerda.

Entre actividades, amistades y experiencias compartidas, Shaila creció en un entorno que le permitió descubrir nuevas oportunidades. Una de ellas acabaría cambiando su futuro: el baloncesto.

Fue al mismo casal donde le propusieron probar este deporte. Una invitación que aceptó con ilusión y que, con los años, se ha convertido en una parte fundamental de su trayectoria. Gracias a su esfuerzo, constancia y dedicación, ha conseguido combinar la exigencia deportiva con unos excelentes resultados académicos, hasta obtener una beca para continuar estudiando y jugando a baloncesto en los Estados Unidos.

Pero cuando mira atrás, los éxitos deportivos no son el único que destaca de su paso por Marianao.

«Del casal me llevo amigos que todavía hoy forman parte de mi vida, el cariño de las educadoras y un montón de valores que se han quedado conmigo hasta el día de hoy«, explica.

Las educadoras que la acompañaron durante aquellos años recuerdan una niña inquieta, curiosa y con muchas ganas de aprender. También destacan que, a pesar de todo el que ha conseguido, continúa manteniendo la misma proximidad, sencillez y manera natural de relacionarse con las personas.

Para Shaila, el Casal Infantil es uno de aquellos lugares que no se olvidan.

«Al final, el casal es de aquellos lugares que te marcan y que siempre forman parte de tú. Con orgullo puedo decir que formé parte de esta pequeña familia.»

Su historia es un ejemplo de como una oportunidad, una propuesta o una persona que confía en tú pueden abrir caminos inesperados. Pero también es la historia de los vínculos que perduran en el tiempo y de los espacios que, años después, continúan siendo un poco casa.

Dona ahora